¿Qué gamer
apasionado, con más de 25 años y que se volcó a esto de los videojuegos por
allá en los 80, no ve esta imagen sin recordar, con una leve sonrisa llena de
nostalgia y cariño, las horas que pasó pegado a su viejo televisor catódico,
con su NES y su Nintendo Zapper, disparándole a los patos que pasaban una y
otra vez, y que cada vez que no atinaba el disparo, el perro, ese maldito
perro, salía de los arbustos para, cruelmente, burlarse de su mala puntería?
¡Wow! ¡Qué época aquella!
